• fcaebook2
  • twiter2
  • instagram
  • login

Login

Usuario
Password *
Recordarme

BLOG SALUD

Blog de salud, Conocimientos e Ideas para conservar la Vida Sana desde la Medicina Biológica.

LA GANADERÍA: INTOXICACIÓN HUMANA Y PLANETARIA

 

Agricultura Animal

 

 

En un país como Colombia, generaciones como la mía, generaciones anteriores, y desde hace un poco más de un siglo, todas las generaciones, crecimos bajo el influjo de las bondades de la carne de res y de los productos lácteos y sus derivados. La imagen de la salud, impregnada de la noble blancura del alimento más sano, nos hizo pensar siempre que la carne y la leche hacían crecer seres humanos saludables, y que los jóvenes constituían la fortaleza de sus cuerpos, a imagen y semejanza de los cuerpos europeos o norteamericanos, a partir de la proteína de la carne de res y de la increíble fuerza alimenticia de la leche. La investigación en nutrición más avanzada, ha venido mostrando durante los últimos decenios, que tales propiedades, no sólo son relativas, sino que los consumos de carne de res y de leche y de sus derivados, tienden a aumentar los riesgos negativos para la salud humana. Ya hemos mencionado en entregas anteriores de este blog, los efectos bioquímicos y metabólicos del consumo de los productos que provienen de la agricultura animal, de la ganadería, y en particular de la ganadería vacuna. No insistiremos hoy en ello. Dedicaremos este articulo, a la serie iniciada hace cuatro semanas, sobre la intoxicación humana y planetaria, desde una óptica más estructural: la del impacto ambiental y mortífero sobre el planeta tierra, de la ganadería.

Molestará el intento, en un medio cultural, social, económico y político, en el que líderes de marcas de salud son a la vez dueños de tierras para la agricultura animal en extensiones de vastedad insólita. En un medio en el que marcas de restaurantes, promueven desde su identidad publicitaria algún nombre masculino que rima con el de “res”, con la imagen de una vaca que se convierte en mapa, en ruta, en plato, en moda.

El ocultamiento de las cifras

Desde hace años, quienes estamos vinculados con los medios universitarios, hemos oído hablar de las emisiones de gas metano producidas por el estiércol del ganado vacuno. Sin embargo, el tema no ha sido nunca el argumento central de las discusiones académicas sobre la crisis de las reservas de agua, ni sobre la devastación de la superficie de selva tropical, ni sobre los gases de emisión con efecto invernadero. Antes, pasan por el inventario de las causas primordiales de esta tragedias, la minería, el uso de combustibles derivados de fósiles, la construcción de represas, el consumo y el manejo de los residuos, todos causas y factores de los graves daños planetarios referidos, pero no en la misma medida que la agricultura animal, la ganadería.

Descubrí hace poco el documental titulado Cowspiracy, codirigido por Kip Andersen, documento consultable en la red (http://www.area-documental.com/player.php?titulo=Cowspiracy%3A+El+Secreto+de+la+Sostenibilidad), y que fue posteado por un amigo en mi página de face book. Allí se conduce al espectador a descubrir progresivamente que el consumo de agua de EEUU por parte de la agricultura animal es del 55%, que la producción de 450g de carne de res requiere 9500 litros de agua, que la agricultura animal genera más gases de efecto invernadero que los transportes en el mundo (51% de la emisión de ellos), y que las organizaciones internacionales que defienden el medio ambiente y se ocupan del efecto del calentamiento del planeta no reconocen esta causa como la primera del daño global a la atmósfera y a las fuentes de agua.

De los prejuicios a la práctica

Es posible que el vegetarianismo haya pasado por momentos de visiones prejuiciadas ligadas a asociar el hábito vegano y/o vegetariano con estilos de vida marginales. Sectores de nuestras sociedades han visto en ello una moda, relacionada con formas de vida de grupos humanos ligados al hipismo, a expresiones afectuosas por la vida animal, a ecologistas desocupados o a consumidores de verduras y otras hierbas. Pero ciertamente hoy, el cambio de los hábitos de vida hacia el no consumo de productos provenientes de la agricultura animal, cobra un sentido diferente en términos de la sobrevivencia del planeta, y de la salud entendida desde una visión integral que no sólo se ocupa de los efectos bioquímicos de ciertos alimentos sobre el cuerpo humano. El cambio de regímenes alimentarios corporativos, hacia alternativas que nos desliguen de la gran industria, a la cual pertenecen de muchas maneras los dueños del agro-negocio animal, es un camino que comienza por el cambio radical de los estilos del régimen alimentario.

Así las cosas, decidir no consumir productos animales provenientes de la agricultura animal (incluida la pesca industrial con todos sus métodos devastadores), es una posición que propende por la salud humana, y por la salud del planeta, en el límite temporal en el que hoy se puede afirmar que quedan pocos decenios (quizás 4 o 5) para que el colapso de las especies se una al colapso del planeta por la catástrofe ambiental que construimos día a día, aceptando la alimentación que nos imponen las corporaciones multinacionales. No es sólo la comida chatarra la que nos circunda con sus peligros nutricionales, es la comida que creemos sana la que nos destruirá si seguimos pensando que la agricultura animal es fuente de riqueza alimentaria y energética, cuando ésta destruye la poca reserva vital de nuestro planeta. 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

A TU SALUD . Copyright ® 2014 All rigths reserved